|
• Las pensiones serán limitadas
• Atención médica y medicamentos se darán a los que más necesiten
• Será inevitable los despidos masivos de funcionarios
Por: Orlando Herrera B.
Periodista
Los servicios médicos y prestaciones sociales que otorga la Caja de seguro Social hoy día, son la seguridad y esperanza de dos tercios de la población panameña, no hacer nada y dejarla desaparecer significaría el holocausto de la seguridad social panameña y el descalabro de la economía nacional.
Todos los panameños debemos unirnos en esta causa por el seguro Social y dejar que la situación se agrave a tal punto que nos pase como hace algunos años a la hermana República de Argentina, que el quiebre de la seguridad social le significó convulsiones sociales, por el descalabro económico que se dio, de tal magnitud que el país se volvió un caos, violencia en las calles, saqueo de los comercios, con tales dimensiones que se tuvo que suspender las garantías constitucionales.
Desde hace varias semanas el gobierno Nacional declaró el problema de la seguridad social, como una situación de Estado, lo que se inició una completa divulgación de la situación financiera de cada uno de los programas que administra la CSS, pero a pesar del interés de las autoridades gubernamentales de crear conciencia en las organizaciones existen algunas que se oponen rotundamente a todas las acciones que se hagan para resolver el problema.
En reiteradas ocasiones se ha repetido que el próximo año 2006, se agotan las reservas del programa de Enfermedad y Maternidad, esto significará que la atención de salud, se limite a los que más necesiten la atención, la escasez de presupuesto obligará a que se compre menos medicamentos e insumos médicos, redundando en una atención limitada al paciente, situación que se profundizará cada año hasta que ya no exista nada que dar.
En lo que respecta a las prestaciones económicas que se ofrecen en este programa, como lo es el subsidio de maternidad, se tendrá lamentablemente que suspender causando desasosiego en las mujeres trabajadoras, tanto de la empresa privada como las del gobierno y la desnutrición y el hambre, tocarán a la puerta de la familia panameña.
Por otro lado si en Enfermedad y Maternidad no escampa, en el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte, no deja de llover, la situación aquí es peor, sus reservas se agotan totalmente en el 2012. De allí en adelante sólo se limitará el número de pensiones a los que se puedan. Pagar con los ingresos que se den en el año. Por otro lado el estado, que somos todos deberá aportar desde 300 millones hasta más de mil millones de balboas por año, para mantener el pago de las pensiones solamente del 2013 al 2020. Al hacer este aporte se tendrá que sacrificar otros aspectos importantes que tiene que ofrecer el gobierno como lo es la educación, carreteras y caminos de producción, agua potable, lo que obligaría aumentar los impuestos y esto verdaderamente es insostenible para la sociedad panameña.
El problema real que enfrenta este programa es el aumento de la población y sobre todo la expectativa de vida, por que cuando se inició la seguridad social en el país, de 1941 a 1950, la esperanza de vida era de 55.3 años y la expectativa de vida al retiro era 60 años los hombres y 55 las mujeres, a quienes se les calculó el cobro de pensiones por espacio de 14.9 años al hombre después de su retiro y 19.4 años las mujeres.
Esta situación cambió bruscamente 35 años después, la mejor atención en salud, y una mejor alimentación causaron que los trabajadores sobre todo en el área metropolitana aumentará significativamente su expectativa de vida y ahora, con mejores salarios el hombre tiene una expectativa de vida, después de su retiro de 19.4 años más cobrando sus pensiones y las mujeres 25.9 años adicionales, después de su jubilación, cobrando a la CSS. Esto no se tomó en cuenta actuarialmente cuando se creo la CSS, y ha sido la causa principal del déficit, que desde hace más de 25 años empezó a crecer hasta convertirse en el monstruo que amenaza ahora con devorar la seguridad social panameña.
El programa de Riesgos Profesionales no está exento de problemas, pues en el 2010 se acaban también sus reservas, lo que obligará a que no se puedan garantizar las pensiones a largo plazo y se tendrán que hacer modificaciones lo subsidios que actualmente se otorgan.
Finalmente para el año 2010, según los cálculos actuariales, los ingresos del programa de administración no serán suficientes para cubrir los gastos del año, lo que obligará a la administración de ese momento realizar despidos masivos tanto de funcionarios administrativos como de salud.
|